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  • 27 Junio, 2021
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Ventajas y desventajas de la virtualidad en el dictado de la MGA
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María Elena Puchulu

Hola, la pandemia nos encontró empezando el último módulo de la VII cohorte de la MGA, allá por Marzo de 2020, y al igual que a todos primero nos paralizó y luego nos obligó a reorganizarnos y a terminarla de la mejor manera posible; pidiéndoles a los alumnos y docentes que se adapten de golpe a la virtualidad y las nuevas reglas que nos vimos obligados de imponer; muchos pudieron adaptarse, pero otros no.

En marzo de 2021 comenzamos una nueva cohorte, la VIII y por el momento “muy particular” las circunstancias no han cambiado, pero creo que todos estamos algo más preparados para afrontarlo y los nuevos estudiantes ya conocían las reglas y condiciones al inscribirse. Acabamos de terminar el primer módulo, es decir los 6 primeros cursos, dictados sincrónicamente por zoom, respetando días y horarios que ya teníamos asignados durante la presencialidad. En algunos aspectos fue un beneficio y en otros una desventaja
Dentro de las ventajas destaco que tenemos (como en otras cohortes), alumnos de diferentes provincias y del interior de Tucumán, que lógicamente, al menos por el momento, no tienen que viajar y eso les favorecen en tiempo y en gastos; incluso estudiantes locales, suelen tomar parte de sus cursos desde sus propios lugares de trabajo o desde su hogar, situación que no podían hacer con la presencialidad. Eso ha llevado a una mayor puntualidad que suponemos es por el hecho de no tener que trasladarse desde sus hogares y mayor asistencia y/o permanencia, ya que muchas veces asuntos laborales impostergables les impedía participar todo el tiempo de algunos cursos. También puedo decir que se ha incrementado el uso de herramientas informáticas, que ha agilizado mucho el dictado de los cursos, o la transferencia de información entre docentes y alumnos o la grabación de las clases a través del canal de YouTube de la MGA, para ponerlas al alcance de los alumnos y puedan volver a ver los contenidos repartidos por los docentes.

Otra ventaja es que esta modalidad por el momento “presencial apoyada con herramientas informáticas”, nos ha permitido abrir la oferta académica a otros profesionales, inclusos de fuera de Tucumán, interesados en la temática ambiental, que deciden tomar algunos cursos, como alumnos externos a la carrera.

Desventajas sin dudas tiene varias, como ser las discusiones o intercambio de opiniones entre los participantes, que si bien se dan en la virtualidad, quizás eran más enriquecedoras en la presencialidad y sin duda, no sólo en los cursos ya dictados sino para la carrera en general, es el hecho de que la MGA siempre se caracterizó por momentos que consideramos importantes como ser el de compartir un café a media mañana y a media tarde de cada curso y por los mates que corrían de banco en banco durante las clases, que permitían forjar lazos de compañerismo, amistad e incluso laborales entre los integrantes de cada cohorte; lo mismo que pequeños detalles como ser que cada uno tenía “su taza”, “su banco”, su “lugar en el aula” o su “compañero de banco”, que ayudaban al sentido de pertenecía con la carrera y hoy terminamos el primer módulo y muchos aún “no se conocen” aunque sean cada quince días a través de la pantalla.

Otros aspectos del cursado, por su parte han continuado igual, como ser los horarios de clases o los trabajos grupales interdisciplinarios en salas virtuales paralelas, o las exposiciones de los alumnos etc., gracias a las diferentes herramientas que ofrece la plataforma zoom.

Para finalizar, me queda una gran incertidumbre ¿cómo seguiremos con los cursos de los próximos módulos?, ya que varios de ellos, a diferencia de los del primer módulo, concluían con alguna salida al campo, o con visitas a empresas para interiorizarnos de diferentes problemáticas ambientales o sistemas de gestión que están aplicando, etc. y por ahora no sabemos si en esta cohorte lo lograremos.

Dra. Geól. María Elena Puchulu
Directora de la MGA